El tiempo pone las cosas en su sitio (Parte 1)

Me llamo Lara, y voy a contaros la historia de mi hijo con alergias. Una situación que podría ser sencilla de llevar, en la sociedad que vivimos, en cambio se convierte en desesperante, frustrante, discriminatoria muchas veces, e incluso en una cuestión de vida o muerte, otras tantas.

Simplemente uno de mis hijos es alérgico al huevo, frutos secos, cacahuete y látex. Cuando nació, a diferencia de su hermana melliza, tenia costra láctea, dermatitis atópica, dormía mal, lloraba más… Todo esto me hacia temer que fuera alérgico, pero al darles pecho podía ser cualquier alimento que yo les pasara en mi leche.

Con unos 7 meses cogió un trocito de pan y lo intentó chupetear, entonces lo soltó y empezó a frotarse la cara, lloriqueando y mostrándose muy inquieto. Cuando conseguí aguantarle las manos su rostro estaba desfigurado, tenía ronchas rojas y se había hinchado. Nos dirigimos al centro de salud y entonces empezó mi lucha.

Pan duro

Primero encontrar el médico que realmente, como yo, creyera que podía ser alergia. Eso me llevó dos meses. Finalmente se confirmó que sí: era alergia al huevo. Pensé: “bueno, nada de huevos fritos, tortilla, merengue… poco más”. Pero mi hijo no tenia mejoría en la piel, ni dormía plácidamente.

Como el pan es una constante en toda mesa, y en todas las comidas, tenia que hacerle pan a mi hijo. Mi marido me comentó que encontró en internet un foro de alérgicos, y que hacían el pan en una panificadora. Nunca me imaginé que existiera una panificadora. Le pedí que comprara un ordenador para casa, me venia genial un foro donde otras madres me ayudaran con la alergia. Asi conocí AEPNAA. No solo descubrí lo que era una panificadora, sino que yo al dar el pecho debía tener dieta estricta, que el huevo podía ir como aditivo, que las etiquetas en los alimentos y , peor aún, en los medicamentos no eran fiables, y aprendí sobre las trazas y la contaminación cruzada.

Fue así como me di cuenta de que el hierro que tomaba yo durante la lactancia llevaba albumina de huevo. Dejé de comer todo lo que no fuera elaborado por mi, y la piel de mi hijo cambió y ya no se despertaba llorando. Decididamente mi alimentación llevaba huevo, pero estaba oculto en los productos elaborados o mal etiquetados y en los medicamentos. Pero luego vinieron el resto de dificultades: qué alimentos introducía en su dieta y a que edad. Los pediatras tienen pautas para niños “sanos”, los alergólogos te citan, como mucho, cada seis meses, aunque lo más común es cada año. Con lo cual, mis dudas una vez más me las aclaraban las socias de AEPNAA que ya tenían ese camino andado.

Cada vez que se ponía enfermo (por suerte pocas, no se si la lactancia materna y el no llevarlos a guardería ayudó) y me recetaban una medicina, tenía que llamar al laboratorio para que me confirmaran si era apto para las alergias de mi hijo. Hasta que el laboratorio no contestaba yo no se lo daba.

Driver

Luego se complica un poco más: en mi casa no se cocina ni come nada con huevo. El niño ya anda, lo coge todo, lo chupa todo… demasiado riesgo. Además tiene unas cuantas reacciones después de que familiares que si tocaron o comieron huevo le tocan o besan. Descubrimos que no sólo no lo puede comer tampoco tocar ni que le toquen con restos de huevo. Ahora si empezaba el verdadero calvario, todo el día diciéndole a la gente que no le besaran, que no le agarraran la cara, que se lavaran las manos y la boca. Hay que vivir la situación para entender lo violento que puede llegar a ser la situación, explicar a gente adulta, que incluso mucha hasta crió hijos, que pautas seguir para acercarse a tu hijo. Es más fácil pensar que soy exagerada, histérica o incluso que estoy enferma.

Desgraciadamente, el tiempo pone las cosas en su sitio, y mi hijo tiene reacciones porque le besan o le acarician, y ya queda claro que no exagero ni mucho menos estoy enferma. Simplemente ese día habían comido tortilla. Cuando paseando pasaba por un parque, antes de pararme tenia que comprobar que no estuvieran los niños comiendo, porque podía coger algo del suelo o estar los columpios pringosos de comida, y ya quedó antes claro que mi hijo no lo podía tocar y menos luego llevarse las manos a la boca.

(Continúa en Parte 2)

Lara, madre de un niño con Alergias y socia de AEPNAA

Anuncios

4 pensamientos en “El tiempo pone las cosas en su sitio (Parte 1)

  1. Hola Lara. Soy madre de Hugo de seis años, alérgico a huevo, pescado (excepto atún y emperador), mariscos y frutos secos. Y hasta hace dos años alérgico también al gluten, que lo superó. Te entiendo perfectamente porque tu historia es muy parecida a la mía, por eso que has pasado tu hemos pasado también en casa y la verdad es que no es nada fácil y la mayoría de la gente sigue sin entenderlo.. Cuantas mentalidades hay que cambiar!! Al principio es duro, pero lo mas importante es hacer sentir al niño que es un niño normal, si no lo pasan muy mal… y eso que también hemos pasado alguna crisis por reacción bastante grave…
    Ahora mismo estamos en el proceso de sensibilización al huevo y la verdad es que parece que empezamos a ver la luz. Es un proceso muy sacrificado para todos, sobre todo para Hugo, pero ha empezado a comer ya cosas que llevan huevo, tolera las trazas y eso nos da una tranquilidad que hasta ahora no habíamos vivido.
    Paciencia y a intentar llevarlo lo mejor posible, sin agobios.
    Muchos saludos.
    Belén.

  2. Hola Lara. Es como sí tus manos hubieran escrito mis pensamientos. Que reconfortante es encontrar a alguien que siente como tu y que frustrantes son casi todos los demás.
    Gracias, porque leerte me hace sentirme más segura de mi misma y de que los padres somos los que mejor conocemos a nuestros hijos.
    Yo ya he asumido que soy “la exagerada” para muchos. Prefiero eso a un viaje a urgencias para el y medicación que podía haberle ahorrado.

  3. Hola Lara soy Maria mama de Vicent alergico al huevo, pescado, melocoton, kiwi, humedad, acaros y al pelo del perro y la verdad se lo que es tener un niño alergico y encima tienen muy buena gana de comer, y si hay veces que parece que estes loca porque la gente no entiende muy bien como somos tan exageradas pero es lo que hay. Yo a mi hijo lo entre en el centro de salud del pueblo en 15 meses con la traquea ya cerrada y la pediatra me lo tubo que reanimar y la verdad es muy duro. Animo que creo que se les pasara algun dia alguna de las alergias

  4. Hola mi hijo Samuel tambien fue alergico al huevo hasta los seis años ahora con once sigue siendo alergico a los frutos secos y kiwi ten paciencia y sigue tu ritmo es muy dificil cada vez que sales estar explicando y es verdad que damos la impresion de histericas cuando tienes que estar explicando que se puede asfixiar o sus reacciobes cuando sobre todo pides alimentos que esten libre de sus alergias, por ejem cada vez que voy a la fruteria le pido a la frutera que se cambie los guantes por si ha cogido antes los kiwis y si veo fruta muy cerca del kiwi ni la compro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s